sábado, 14 de septiembre de 2013

Finalistas del Tercer Certamen de Poesía “Ipso facto” 2013


Publicamos la lista de las obras y seudónimos de los seleccionados para la etapa final del Tercer Certamen  de  Poesía  “Ipso faccto  2013". Sobre ellos  el jurado elegirá  un ganador. Aunque en  las bases se hacía mención de 10 finalistas la calidad de las obras nos hizo modificar la lista a 13 personas.


domingo, 19 de mayo de 2013

Landsmoder - artículo de Lauri García Dueñas para el "Periódico de poesía".





Artículo de Lauri García Dueñas sobre "Landsmoder", publicado en el "Periódico de poesía" de México, Nª 58 en abril de 2013.



Elena Salamanca (El Salvador, 1982) es de las voces poéticas más perturbadoras de la contemporaneidad centroamericana. 


Luego de sus sugerentes Peces en la boca donde el Facebook y una reescrita Sor Juana, aguijonean dulcemente la yugular del lector, crece en mancha, hacia lo oscuro y lo terrible, como helecho acuático y nocturno en Landsmoder (Editorial Equizzero, 2012), publicación consecuencia de haber obtenido el primer lugar en el 1er Concurso Ipso Facto de dicha editorial.

La primera parte del libro Colegio de señoritas españolas venidas a menos habla-canta-denota lo no dicho por toda una clase social desvencijada, educada (adiestrada emocionalmente) en colegios religiosos donde el patetismo crece en capilla ardiente. 

La ausencia del padre, dibujada en transparencia por una voz niña víctima que no pretende victimizarse, se reproduce en la conversación con una tiesa maestra de primaria, dando origen, a mi juicio, al poema más contundente del libro y a uno cuya completud brilla (como un vidrio roto en tierra negra) entre otros muchos poemas rebuscados de su generación y ubicación geográfica.


¿Entonces no voy a volver a ver a mi papá?
La señorita no supo qué responder

En la segunda parte: Galería de los héroes, pincha, la desgarradura se abre en el poemaLas niñas se levantan la falda y paren:

Las niñas se levantan la falda y paren. 
Paren. 
Paren niños delgados como ellas.
Apenas aprenden a caminar, los niños se caen.
Apenas hincan el diente en el pan, los dientes se caen.
El pan es muy duro, 
los dientes son débiles, 
los dientes son de leche, como dicen las abuelas.

Y luego, como si el poema metiera el dedo en la cerilla del trauma social:

Los niños van creciendo.
No son débiles como las madres.
Siguen encontrando en el camino a las vacas y los caballos, 
encuentran los vehículos, rompen los cristales;
encuentran las casonas, rompen las rejas.


Y los niños, 
con sus dientes astillados, 
con sus dientes malcrecidos, 
con sus dientes podridos, 
van mordiendo lo que encuentran en el camino.



Y muerden, 
sobre todo, 
la mano que los alimenta.



Los niños muerden
incluso
la yugular de esa niña 
que es su madre.

Más adelante, en el poema Muchacho, amor perteneciente a El cuerpo de la nación la maldición de la patria terrible, exagerada e histérica, es llevada a sus últimas consecuencias, abre fauces:

Camina, 
muchacho, 
yo soy tu amor, 
arrástrate con las manos y las rodillas, 
sángrate las manos, 
sángrate las rodillas, 
mancha la tierra.


Yo soy tu patria, 
muchacho, 
y te condeno a este único amor.

La patria es en los dedos de esta escritora, todo menos lo cursilo restringido de los fetiches folclóricos que en El Salvador aún no se han derrumbado.


Pero la patria, esa cosa indefinible, con la que nos tortura la voz poética, no es sólo la salvadoreña, es cualquier patria que aun teniendo ese nombre mayestático no es país ni mucho menos. 



En algunos momentos el lector podrá preguntarse ¿Es tan grande el martirio? ¿No es exagerado lo horrible?



Y sí, lo horrible se repite, crece:


Qué criatura horrible debí ser. 
Nunca tuve un espejo para constatarme, 
pero sentí la maldad de las dentelladas de mis hijos
                                          /en mis múltiples pezones.

Madre horrible. Hijos que devoran a la madre. Rotos quedan los arquetipos. 


El libro de Elena Salamanca me recordó El asco de Horacio Castellanos Moya. Libros donde el ojo de lo simbólico se abre para poner el dedo sobre la llaga nacional y recordarnos nuestro patetismo autoinfringido. 



Cierto halo de tragedia grandilocuente también me trajo a la mente a César Vallejo. 



Pero Elena es muy Elena. Ella, la autonombrada “Reina de la Independencia”, escritora, historiadora, artista visual, performer,  promotora cultural que organiza una feria de arte llamada FEA, brilla (como vidrio roto en tierra negra) con sus dos libros de poemas y los que vienen. 



Anómala, escritura de lo anormal (de ese tipo particular de anormalidad que pare belleza), atípica escritora centroamericana. Hay que leerla, como un mantra.


martes, 26 de marzo de 2013

Lirios en los viejos poemas, Mario Noel Rodríguez, Editorial EquiZZero, 2013.






Cuando un hombre decide recordar a una mujer, la imagen se vuelve espejismo, cuando un hombre decide cantarle a una mujer, la palabra se vuelve poesía; es decir, eterna. Así Mario Noel Rodríguez nos regala sus Lirios en los viejos poemas, una serie de 56 cantos escritos desde lo más profundo del alma, cantos que dejan su huella imborrable en el papel que los encierra y al mismo tiempo los libera, cantos con los que uno se siente identificado más allá de toda circunstancia. Si hay algo que defina la poesía de Mario, eso es la sencillez con que la palabra toma vida y, como pieza de rompecabezas, ocupa el lugar exacto, preciso:


Yo ya te soñaba desde antes de soñar en serio...



Omar A. Chávez



Selección poética




Chayo Mejía saca la mano para ver si llueve


Gracias por la sencillez y los ojos,
por la mirada que cambió el cauce de la vida.
Beso tu rostro helado en la distancia,
pero tus ojos, faros lunáticos que no cesan.

Gracias por tu mano en mi pecho desarmado,
por el plato rebalsado de pétalos y cuentos.
Yo saqué de vos la manera miope de entender las cosas,
abuela amada, por encima de mares y rabietas.





Rubidia, la ciega

En silencio te explico el color de las cosas idas,
cosas que si vuelven, volverán descoloridas.
Te cuento de la hamaca en el cielo,
para que despacio pronuncies sus siete tendones.
Así es la luna de los amantes,
las amorosas mejillas rosadas,
el verde genésico de los aguacates.
Rubidia, hermana de la alegría,
con un estilete partiré la noche para traerte la luz.



Amada Libertad, mártir

Ametrallaba el odio con la máquina de escribir canarios,
ella, la poeta de ojos abiertos para no perder el horizonte,
ella, que anduvo su corazón envuelto en un paño azul.

Ahora su voz ronda como buscando algo,
quizás el verso sobre la fatiga de conquistar la primavera,
quizás el pálido beso que jamás llegó al frente de guerra.





María Félix duerme con fondo de violines

Nada más una bocanada del puro, chiquita,
nada más un chupete para ver desplomarse la tarde.

Yo ya te soñaba desde antes de soñar en serio,
nada más levantabas una ceja y yo moría, moría.
Mirabas hechizando a los actores,
pero era a mí a quien mirabas.
Que otros hablen de la Monroe y la gula de galanes,
que ansíen el último trago derramado de la Hayworth;
que unos entre vino y vino aclamen a la Bardot,
que otros a la Bisset mojen de versos íntimos.
Yo nada más suplico una bocanada,
tu aliento de diosa embriagado, chiquita. 



Benazir, Benazir

Hay dolores que regresan con baba y pelos,
alzan su espada y vociferan lenguas turbias, regresan.
Aparecen cuando sopla un viento dañado del norte,
cuando una puerta esparce historias del desamor,
cuando el cáncer llega a desordenar la casa,
cuando la tinta nada más sirve para el olvido.

Del dolor que quiero hablar, jamás se marchó.




Febe, compañera mártir

Cantaré hondo agarrada de las piedras.
Cantos viejos sobre la piel borrada de repente,
gemidos que suban hasta romper el cielo,
la historia de los míos, tiernamente míos.

Aquí el amor se desgranó en suave aliento
y en el pecho la primavera agitó sus banderas.
Aquí los besos se repartían a ojos cerrados,
el forastero volvía por los suyos, por los suyos.

La risa de ayer hoy es polvo,
el abrazo de ayer es viento,
la luna de ayer es nube,
la sombra de árbol es calcinante abandono.

Hoy se agolpan las lágrimas contra el humo de las casas
y nadie trae la ternura para sanar la herida,
para desviar la noche que trajo desconsuelo,
la espada sobre el corazón de los inocentes.

Pero juro no ceder un espacio al desaliento,
juro nacer con los míos entre las ruinas,
juntar los corazones para pintarlos de alba.
Juro cantar agarrada de las piedras.




Lucía, la gitana perdida en Medellín

Leer una mano es leer una sombra.
Entrar a una sombra es entrar a un abismo.
Enfrentar un abismo es enfrentar un espejo.
Palpar un espejo es palpar tu mano.





Mario Noel Rodríguez



Poeta, escritor, periodista cultural, publicista, gestor cultural salvadoreño. Nace a la vida literaria conformando el grupo literario “El papo, cosa poética”.

Ha incursionado en el performance poético. En 2008 montó un homenaje multimedia a Frida Kahlo con la artista visual Alexia Miranda. Encargado de Cine Club, en Palacio Tecleño de la Cultura y las Artes. Presidente del Foro de Escritores de El Salvador. Fundador de grupo literario “Tareya”, de la Casa de Juan Caminos, así como de la Cofradía de San Simón. Editó el CD: “Jorge Galán, en otras voces”.

Publicaciones: Breve breve que la vida es breve, Ruiseñoras del Edén, Agítese antes de leer, La costilla, Por aquí pasaba un río, Hambre de vivir, Epitalamio, Este andar sobre las aguas, Foto movida, Sonectud, Epitalamio, Estado Vallejo, Irakundia, Rumor del rocío, Brasil poemas para cantar un país y un CD conteniendo su libro “Yo quiero ser frijol mágico” (leído por niños). 






jueves, 27 de diciembre de 2012

"La noche sobre el rostro", Ana Chig, Mexico. Editorial EquiZZero, 2013.



Ana Chig, es la poeta mexicana, cuya voz llena de ternura y sensualidad, abre las puertas de la poesía mas allá de las fronteras salvadoreñas, y se convierte así en la primera escritora de carácter internacional en ser publicada por Editorial EquiZZero.

"La noche sobre el rostro desarrolla el tema del amor erótico, en el que la noche es más un cómplice que el escenario de los encuentros. En los poemas que dan vida a este libro, la voz que los crea es consciente de su aliento febril e impone una plasticidad dinámica en cada uno de ellos, donde el paisaje exterior es una correspondencia fiel del paisaje interior.

En sus poemas Ana Chig logra integrar a la pasión amorosa notas de nostalgia, que dan como resultado una mirada a la distancia justa, desde la que se ensaya cada uno de los efectos miríficos del encuentro amoroso. La noche sobre el rostro logra un equilibrio de fuerza y gracia, donde los cuerpos son paisajes y los sonidos de la noche cuentan historias que se incendian en nuestra lectura."

Mijail Lamas Alfaro
Poeta, traductor y crítico mexicano.




Selección poética




Lo nombrado

Eso que nombramos a la orilla de los ríos…
quizá muerte desleída extendiéndose en el sexo.

Noche que se vuelve tibia en nuestros cuerpos,
niebla avanzando rieles indefinidos.

Como todo lo vago en la palabra, en el recodo íntimo
del vientre que olvida concepciones, del falo deslizado  
entre las sombras inquietantes de los cuerpos.

Lo nombrado, lo intacto en el silencio de la roca,
caudal de islas nacidas bajo la lluvia del invierno.

Quizá es tu mano o esas redes rebosantes del esperma,
 las  nubes que construyes cuando tu boca acaricia mis labios
son dioses abandonados que resultan al  amarnos.

  

Tropical

Te amo. Inmóvil acaricio la placidez de tu frente, 
penetro más allá del cálido abrazo sujeto a la nostalgia,
más allá de la promesa —pacto obligado que sosiega el dolor—.
Sucede que te amo cuando la roca se derrama en los abismos
y un calor del trópico detiene su marcha en la habitación.




Nocturno

Posé mis manos sobre la noche dilatada.
Un húmedo rumor deshabitaba el cielo y sus estrellas.
Fue el tiempo, ociosidad de un deseo esculpiendo los instantes.

Vientre, sombra, bahía,  fluente de lluvia oscura.
Parpadeo, relámpago furioso del acto consumado.

Quedó el cuerpo desnudo en la quietud de los latidos,
 río estremecido en el sueño de un invierno agonizante.



La noche sobre el rostro

La noche  temprana se allega sobre tu vientre.
Su desnudez invade y transforma los contornos.
Soy tierra cercada por el agua, península inaudible
suspendida entre los muslos.

Enlazas la palabra al numen solitario, me desplaz.
Voy a tu cuerpo sumergido como la  noche siguiendo al alba.
Se adentran mis dedos entre la espiga, me abrigas exaltada.
Tus caderas acogen la soledad estéril, te sostengo con mis manos.

Te quedas desnuda como astro luminoso alzándose en mi boca,
un halo ebrio del aliento te suspende,  te aquietas en el brocal.
Mi lengua es un ancla que agita la marea, una ola en quietud
de su viaje hacia la arena, noche hundida mojada sobre el rostro.

Abandonas tu vida sobre mi cuerpo, renazco sobre tus senos.
Más, te abres y el deseo como humo ascendiendo entre los campos.
Abandono mi vida sobre tu cuerpo, renazco ahora entre tus labios.



Creencia

Tu vientre es un parque de incendios protegidos,
adentrado umbral donde las rutas germinan claridades,
la semilla desnuda cayendo a tierra entre  la lluvia.

Tú eres el milagro de un lenguaje edénico, del frío incierto
sostenido entre latidos,  la primordial morada de la noche.
Eres el proverbio estéril precipitándose al vacío de los sordos.

Tu piel es camino de palabras inusuales, una escala continua,
el lomo de una nube aglomerada entre mis manos.



 Existencia

Habitamos cuerpo,
muros caídos como sombras,
recuerdos como una plaza entre los días.

Habitamos la tarde
como nubes imponiéndose al ocaso,
como sueño descendiendo entre los cuerpos.

Habitamos palabras,
la lectura comentada de los cuerpos,
palpo, entalladura, insomnio combatiendo entre los hechos

Fuera del tiempo, te asomas al vacío
como sombra trasgrediendo los portales,
 resuelta en el estrado íntimo de voces habitando los destellos.





Ana Lilia Chig 


Los Mochis, Sinaloa, México, 14 de agosto de 1974 . Comienza su actividad literaria en la ciudad de Tijuana, lugar donde reside desde hace más de catorce años colaborando en diversas revistas electrónicas.

Ha dedicado parte de su vida a la promoción cultural, colaborando con organizaciones en la promoción y difusión de actividades. Es fundadora de la Revista MEnsual de Poesia Frontera Esquina y de Nodulo ediciones.


martes, 18 de diciembre de 2012